También conocida como inversión en crecimiento, es una estrategia que busca identificar empresas con capacidad para aumentar sus ingresos, beneficios, flujo de caja o cuota de mercado a un ritmo elevado durante los próximos años.
A diferencia de otras estrategias que se concentran principalmente en comprar empresas que parecen baratas respecto a sus resultados actuales, la inversión growth pone gran parte de la atención en lo que una compañía podría llegar a conseguir en el futuro.
Este enfoque puede resultar atractivo porque algunas empresas capaces de crecer durante muchos años pueden generar importantes incrementos de valor para sus accionistas. Sin embargo, también presenta riesgos considerables. Una empresa puede tener excelentes perspectivas de crecimiento y, al mismo tiempo, cotizar a un precio tan elevado que las expectativas ya estén incorporadas en la acción.
Por eso, invertir en growth no consiste simplemente en comprar las empresas que más crecen. También requiere analizar la calidad del crecimiento, su duración probable y el precio que se está pagando por él.
¿Qué significa invertir en growth?
La inversión growth busca compañías que presentan o podrían presentar un crecimiento superior al de otras empresas o al del mercado en determinados periodos.
Ese crecimiento puede proceder de diferentes fuentes:
- Aumento de las ventas.
- Expansión internacional.
- Incremento de la cuota de mercado.
- Lanzamiento de nuevos productos.
- Entrada en nuevos mercados.
- Economías de escala.
- Innovación tecnológica.
- Modelos de negocio escalables.
- Incremento de los márgenes.
Una empresa growth no tiene por qué ser necesariamente pequeña.
Una compañía grande también puede mantener tasas de crecimiento relevantes si opera en un mercado en expansión o encuentra nuevas fuentes de ingresos.
Lo importante es que exista una expectativa razonable de que la empresa pueda aumentar significativamente su capacidad para generar beneficios o efectivo en el futuro.
Growth no significa simplemente comprar empresas que suben
Uno de los errores más habituales es confundir inversión growth con comprar acciones que han tenido una gran subida. El precio de una acción puede aumentar rápidamente sin que exista necesariamente un crecimiento equivalente de los fundamentales.
La estrategia growth se centra en el negocio, no únicamente en el comportamiento reciente de la cotización. Por ejemplo, una empresa puede haber subido un 50 % en bolsa y seguir teniendo buenas perspectivas de crecimiento.
Pero también puede ocurrir lo contrario: una acción puede haber caído un 30 % y continuar siendo demasiado cara si las expectativas sobre sus beneficios futuros se han deteriorado. Por eso, la evolución del precio y el crecimiento del negocio deben analizarse por separado.
¿Qué características suelen tener las empresas growth?
No existe una lista universal de características, pero algunos elementos suelen aparecer con frecuencia.
Crecimiento de ingresos
El crecimiento de las ventas es uno de los primeros indicadores que se pueden analizar.
Una compañía que aumenta sus ingresos de forma constante puede estar ganando clientes, ampliando su mercado o incrementando su participación.
Sin embargo, crecer en ventas no garantiza generar beneficios.
Crecimiento de beneficios
También es importante comprobar si el crecimiento de los ingresos termina convirtiéndose en beneficios.
Una empresa puede facturar cada vez más y continuar generando pérdidas durante años.
Esto no significa necesariamente que su modelo de negocio sea inviable, pero aumenta la incertidumbre.
Expansión de márgenes
Las empresas con modelos escalables pueden tener capacidad para aumentar sus márgenes a medida que crecen.
Por ejemplo, determinados negocios digitales pueden aumentar su número de clientes sin incrementar los costes al mismo ritmo.
Si esta previsión se cumple, el crecimiento de los beneficios puede superar al crecimiento de los ingresos.
Ventaja competitiva
Una empresa growth necesita algo más que un mercado creciente. También conviene analizar qué puede impedir que sus competidores capturen esa oportunidad.
Las ventajas competitivas pueden estar relacionadas con:
- Marca.
- Tecnología.
- Patentes.
- Efectos de red.
- Costes de cambio.
- Economías de escala.
- Distribución.
- Datos.
- Propiedad intelectual.
Una ventaja competitiva sostenible puede contribuir a que una empresa mantenga su crecimiento durante más tiempo.
El tamaño del mercado importa
Para que una empresa pueda crecer durante muchos años necesita disponer de oportunidades suficientes. Por eso, los inversores growth suelen estudiar el mercado potencial de una compañía.
Imaginemos una empresa que factura 100 millones de euros en un mercado cuya dimensión total es de 120 millones. Aunque consiga una cuota muy elevada, sus posibilidades de expansión dentro de ese mercado pueden ser limitadas.
En cambio, una compañía que factura 100 millones dentro de un mercado potencial de decenas de miles de millones podría tener más espacio para crecer. Pero el tamaño del mercado estimado no garantiza que la empresa consiga capturarlo.
También hay que estudiar la competencia, las barreras de entrada, la regulación y la capacidad de ejecución.
La valoración es fundamental
Uno de los aspectos más importantes de la inversión growth es entender que una empresa excelente no siempre es una buena inversión a cualquier precio.
Supongamos, de manera hipotética, que una empresa puede aumentar sus beneficios un 20 % anual durante varios años. Puede parecer una oportunidad muy atractiva.
Pero si el mercado ya está valorando la empresa suponiendo que ese crecimiento será excepcional durante mucho tiempo, una pequeña decepción puede provocar una caída importante de la cotización.
Por eso, el análisis debe combinar dos preguntas:
¿Cuánto puede crecer la empresa?
y
¿Cuánto estoy pagando por ese crecimiento?
Múltiplos de valoración en empresas growth
Las empresas growth suelen presentar valoraciones superiores a las de compañías más maduras.
Esto puede hacer que determinados indicadores tradicionales parezcan elevados.
Entre los múltiplos que pueden analizarse están:
- PER.
- Precio/ventas.
- EV/ventas.
- EV/EBITDA.
- Flujo de caja.
- Crecimiento esperado del beneficio.
El problema es que algunas empresas en crecimiento todavía tienen beneficios reducidos o incluso pérdidas.
En esos casos, los inversores pueden prestar más atención a los ingresos, márgenes brutos, flujo de caja y otros indicadores operativos.
Pero utilizar métricas alternativas no significa que la valoración deje de importar.
¿Cuándo puede tener sentido una estrategia growth?
La inversión growth puede tener sentido dentro de una estrategia cuando el inversor busca exposición a empresas con potencial de expansión y comprende que las valoraciones y la volatilidad pueden ser elevadas.
Algunos escenarios en los que puede resultar relevante analizar este enfoque son:
Mercados con crecimiento estructural
Determinados sectores pueden experimentar un crecimiento durante muchos años debido a cambios tecnológicos, demográficos o económicos.
Entre los ejemplos históricos se encuentran diferentes etapas de expansión de internet, software, comercio electrónico o determinadas tecnologías.
Esto no significa que todas las empresas de esos sectores vayan a beneficiarse por igual.
Empresas con capacidad de reinvertir
Una empresa puede generar efectivo y encontrar oportunidades atractivas para reinvertirlo en el negocio.
Si las inversiones generan buenos retornos, el proceso puede impulsar un crecimiento adicional.
Negocios escalables
Los modelos de negocio escalables pueden crecer sin que los costes aumenten en la misma proporción.
Cuando esta característica está realmente presente, puede producirse una expansión significativa de los beneficios.
Growth frente a value
La inversión growth suele compararse con la inversión value.
El enfoque value presta una atención especial a la relación entre precio y valor estimado, mientras que el growth concede mayor importancia a las perspectivas de crecimiento futuro. Sin embargo, ambas estrategias pueden solaparse.
Una empresa puede tener un crecimiento elevado y cotizar a una valoración razonable.
También puede existir una empresa aparentemente barata que tenga buenas perspectivas de crecimiento. Por tanto, no siempre es necesario elegir entre una filosofía y otra de manera absoluta.
Lo importante es comprender qué factores están impulsando la valoración de cada compañía.
Principales riesgos de la inversión growth
El potencial de crecimiento viene acompañado de riesgos.
Riesgo de valoración
Una de las mayores amenazas es pagar demasiado por las expectativas futuras.
Cuanto mayor sea la valoración, mayor puede ser la sensibilidad de la acción ante resultados inferiores a lo esperado.
Riesgo de desaceleración
Una empresa que crece al 30 % anual no puede mantener necesariamente esa tasa indefinidamente.
A medida que aumenta su tamaño, mantener ritmos extraordinarios puede resultar más difícil.
Riesgo competitivo
Los competidores pueden desarrollar productos mejores o más baratos.
Una ventaja competitiva que parecía sólida puede desaparecer.
Riesgo tecnológico
En sectores tecnológicos, los cambios pueden producirse rápidamente.
Una empresa líder actualmente puede quedarse atrás si aparece una tecnología alternativa.
Riesgo de beneficios
Las expectativas de los inversores pueden ser demasiado optimistas.
Si los resultados no cumplen esas expectativas, la cotización puede reaccionar negativamente incluso cuando la empresa siga creciendo.
El crecimiento rentable es diferente del crecimiento a cualquier precio
Una empresa puede aumentar sus ventas rápidamente y, sin embargo, destruir valor si necesita gastar cantidades enormes de capital para conseguir cada nuevo euro de ingresos.
Por eso, además del crecimiento, conviene estudiar la calidad del crecimiento.
Algunas preguntas importantes son:
- ¿La empresa genera flujo de caja?
- ¿Los márgenes están mejorando?
- ¿Cuánto cuesta conseguir nuevos clientes?
- ¿Los clientes permanecen en la compañía?
- ¿El crecimiento requiere endeudamiento?
- ¿Cuánto capital necesita para expandirse?
- ¿La rentabilidad sobre el capital es adecuada?
Estas preguntas ayudan a diferenciar un crecimiento sostenible de uno que depende constantemente de nueva financiación.
Cómo analizar una empresa growth paso a paso
Una metodología básica podría seguir estos pasos.
1. Entender el negocio
Antes de mirar la cotización hay que comprender qué vende la empresa y por qué los clientes compran sus productos.
2. Estudiar el mercado
Analiza el tamaño del mercado, su crecimiento y el nivel de competencia.
3. Revisar el crecimiento histórico
Comprueba cómo han evolucionado los ingresos y beneficios durante varios años.
4. Analizar los márgenes
Observa si la empresa está consiguiendo mejorar su eficiencia a medida que aumenta sus ventas.
5. Examinar el balance
Una empresa con grandes expectativas de crecimiento puede necesitar financiación.
Conviene conocer su deuda, liquidez y necesidades de capital.
6. Estudiar la ventaja competitiva
Pregúntate qué podría impedir que otra empresa copie el modelo.
7. Analizar la valoración
Estima qué expectativas de crecimiento parecen estar incorporadas en el precio.
8. Crear diferentes escenarios
En lugar de asumir que todo saldrá según el escenario más optimista, resulta útil plantear escenarios conservadores, intermedios y positivos.
Un ejemplo hipotético
Supongamos dos empresas.
La empresa A genera 10 millones de euros de beneficio y crece un 3 % anual. Cotiza a una valoración moderada.
La empresa B genera también 10 millones, pero está creciendo un 25 % anual. Sin embargo, el mercado la valora a un múltiplo mucho más elevado.
La empresa B tiene mayores perspectivas de crecimiento, pero eso no significa automáticamente que vaya a proporcionar una mayor rentabilidad al accionista. Si su crecimiento se mantiene durante muchos años, la valoración podría estar justificada. Si el crecimiento se desacelera mucho antes de lo esperado, la acción podría sufrir una corrección importante.
Este ejemplo muestra por qué crecimiento y rentabilidad de la inversión no son exactamente lo mismo.
¿Es adecuada la inversión growth para todos los inversores?
No necesariamente.
Las empresas growth pueden presentar una volatilidad considerable y sus valoraciones pueden depender de expectativas sobre beneficios futuros.
Esto puede hacer que las cotizaciones experimenten movimientos importantes cuando cambian los tipos de interés, las perspectivas económicas o las previsiones de beneficios.
Además, analizar empresas growth requiere comprender tanto sus negocios como las hipótesis utilizadas para justificar sus valoraciones.
Los inversores que no quieran seleccionar empresas individualmente pueden acceder a estrategias growth mediante fondos o ETFs diversificados, aunque estos productos también están expuestos al riesgo de mercado y a los criterios específicos utilizados para seleccionar las compañías.
Errores frecuentes al invertir en growth
Uno de los errores más comunes es comprar una acción simplemente porque está creciendo rápidamente.
Otro es pensar que una tasa de crecimiento elevada puede mantenerse indefinidamente.
También es frecuente ignorar la valoración porque se considera que “una buena empresa siempre acaba subiendo”.
Otros errores incluyen:
- Confundir crecimiento de ventas con crecimiento de beneficios.
- Ignorar la generación de efectivo.
- No analizar la deuda.
- Subestimar a la competencia.
- Comprar después de fuertes subidas sin estudiar la valoración.
- Depender exclusivamente de previsiones optimistas.
- Concentrar demasiado la cartera.
- Vender o comprar únicamente por movimientos diarios del precio.
Conclusión
La inversión growth se centra en empresas con capacidad para aumentar significativamente sus ingresos, beneficios o generación de efectivo durante el futuro.
Su atractivo está relacionado con la posibilidad de participar en el crecimiento de compañías que operan en mercados en expansión, desarrollan productos innovadores o poseen modelos de negocio escalables. Pero el crecimiento por sí solo no basta.
Una estrategia growth requiere analizar la calidad del negocio, el tamaño de su mercado, las ventajas competitivas, la rentabilidad, la generación de efectivo, las necesidades de capital y, especialmente, la valoración que el mercado está asignando a las expectativas futuras.
Una empresa puede crecer mucho y aun así resultar una inversión poco rentable si se compra a un precio excesivamente elevado. Del mismo modo, una compañía puede decepcionar durante un periodo y posteriormente recuperar su ritmo de expansión.
Por eso, antes de invertir en una empresa growth conviene plantearse tres preguntas: qué puede crecer, durante cuánto tiempo puede hacerlo y cuánto se está pagando por ese crecimiento.
Como cualquier estrategia de inversión, el growth investing implica riesgos. Las acciones pueden perder una parte importante de su valor y las previsiones sobre crecimiento pueden resultar incorrectas. Las rentabilidades pasadas tampoco garantizan resultados futuros.
Nota: Este artículo tiene una finalidad exclusivamente informativa y educativa. No constituye asesoramiento financiero, fiscal ni de inversión. Antes de invertir, conviene analizar las características, costes y riesgos de cada activo y valorar si encaja con los objetivos y circunstancias personales del inversor.
